Testimonio de una hija sobre el uso de Aceite de Cannabis en su padre Enfermo Terminal

Después de su cumpleaños 94, a contar del 24 de noviembre de 2014 mi padre comenzó a presentar mayores dificultades de salud, mucho dolor y decaimiento general. Estuvo tres veces en la urgencia del Hospital Militar; no podía hablar, no quería comer y ya no se levantaba de su cama, propio de los efectos de su enfermedad. En la tercera oportunidad le diagnosticaron mieloma múltiple (es un tipo de cáncer a la médula ósea) que resultó muy doloroso, todo el día se quejaba, era mucho el dolor.

Decidí estar a su lado en ese proceso, ya que lo estuve acompañando diariamente en su lecho de enfermo en todo ese periodo; fue para mí muy desgarrador ver a ese hombre fuerte y autosuficiente en ese estado, sólo me miraba y cuando hacía un esfuerzo para expresar algún gesto y eventualmente hablar me decía “ayúdame”. Fue ese el momento en que decidí hacer algo más por él, paralelo al tratamiento médico que le estaban suministrando en el recinto hospitalario, pero que no le disminuía el dolor que sentía en todo su cuerpo. Recurrí a Ana María Gazmuri pudiendo así acceder a una red solidaria y conseguí el aceite de cannabis. Le comenté a mi madre de 80 años y me dio todo su apoyo para suministrárselo. Desde el primer día que se lo di de acuerdo a las instrucciones recibidas, mi padre tuvo un cambio sorprendente, bajó sustantivamente sus constantes quejidos por el dolor percibido y se empezó a relajar y posteriormente se dormía, para más tarde despertar tranquilo, incluso pudo hablar más, ya hilaba frases y se comunicaba mejor. Siempre le gustó cantar lírico, y en ocasiones, cuando lo hacía escuchar música, él trataba de cantar y se veía más feliz y tranquilo. Fue muy emocionante y gratificante para toda nuestra familia verlo así hasta sus últimos días, habló y trató de comunicarse, hasta el último momento estaba tranquilo, ya no se quejaba tanto y falleció el 8 de febrero de 2015.

Nota: me costó escribir estas breves palabras, ellas trajeron a mi corazón muchos recuerdos de mi querido padre Luis Padilla, un hombre trabajador entregado a su familia, en espacial a su esposa y a sus 8 hijos y muchos nietos y nietas que lo queremos y recordamos con mucho cariño y eterna gratitud.

Margarita Padilla Padilla