“GRACIAS AL TRATAMIENTO CON CANNABIS HA MEJORADO LA CALIDAD DE VIDA DE TODA LA FAMILIA”

Pedro Jorquera es el papá de Alonso, un niño de 6 años que a los seis meses de vida fue diagnosticado con epilepsia refractaria. El camino para encontrar tratamiento no fue fácil, ya que los fármacos no le hacían efecto. Desde que se trata con cannabis, Alonso ya no tiene crisis. A continuación, su testimonio.

A los seis meses de vida, Alonso Jorquera fue diagnosticado con epilepsia refractaria, una patología que le generaba más de 15 crisis diarias. “Usando los antiepilépticos se le quitaban las crisis, pero no por mucho tiempo. Tenía crisis fuertes todos los días, que a veces paran hasta por tres meses, pero siempre volvían”, cuenta su papá.

Buscando otras opciones que pudiesen mejorar la calidad de vida de Alonso, Pedro comenzó a averiguar sobre el cannabis medicinal. “Nos enteramos de la Fundación por las redes sociales, por Facebook y agradezco mucho haberlo hecho”.

En marzo del 2017 Alonso comenzó a ser paciente de Fundación Daya. “Al principio el proceso fue un poco lento porque tuvimos que cultivar y aprender a preparar el aceite, pero desde que comenzó el tratamiento las crisis disminuyeron considerablemente. Hace seis meses que no tiene ninguna”.

Además de quitarle las crisis, el tratamiento con cannabis le ha ayudado mucho en otros ámbitos de su vida. “Sobre todo en lo social, ahora Alonso se integra más, se comunica mejor con los otros. Ya no tira los juguetes con rabia, sino que juega con ellos”, afirma Pedro.

Además de ser atendido y acompañado por los profesionales de Fundación Daya, el tratamiento para Alonso también está avalado por la neuróloga de la Universidad Católica que lo atiende. “En el caso de Alonso hay que probar todo porque la epilepsia refractaria es complicada y hay que probar todas las opciones. Por ejemplo, el último electroencefalograma que le hicieron le salió súper bien en todo sentido. El tenía un estatus de sueño que era muy complicado y también le salió bien. La neuróloga nos dijo que gracias a todas las terapias está así, los antiepilépticos, el cannabis y también está con una dieta cetogénica”, cuenta su papá.

“El proceso con la Fundación ha sido excelente, estoy muy agradecido porque la vida del Alonso ha mejorado considerablemente. Él va a estar siempre con epilepsia refractaria, pero podemos hacer que su vida sea mejor. La calidad de vida de nosotros como familia también ha mejorado, cuando el está sin crisis, es todo más fácil. Yo les recomiendo a los papás y mamás que se atrevan a probar terapias alternativas”, finaliza.