Un total de 40 personas de todos los rangos etareos finalizaron los cursos de autocultivo de cannabis que impartió Fundación Daya durante cuatro semanas.

Los cursos, que se impartieron en cuatro paralelos de 10 estudiantes, “se crearon producto del gran interés de las personas por entender cómo cultivar esta planta y poder utilizar sus propiedades medicinales”, comentó la Directora Ejecutiva de Fundación Daya, Ana María Gazmuri.

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El profesor a cargo fue el Director de Operaciones de Daya, Pablo Meléndez, quien se ha hecho conocido por ser el encargado agrícola de los dos cultivos de cannabis realizados por Fundación Daya, en La Florida y Quinamávida, este último el más grande de su tipo a nivel latinoamericano, y en su currículum ya cuenta con más de 10 mil plantas de cannabis cultivadas y cosechadas exitosamente.

La necesidad principal de realizar el curso, según Meléndez, es que “durante tres años de trabajo hemos ayudado y asesorado a pacientes que usan Cannabis Medicinal, y hemos detectado que las primeras etapas de los cultivos son las más críticas y, justamente, donde se encuentran las mayores dificultades, que a la postre genera cosechas poco abundantes e incluso inexistentes”.

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Los asistentes a los cursos fueron principalmente personas con enfermedades crónicas y sus parientes, amigos y parejas, en su mayoría padres que asistieron con la esperanza de poder medicar a sus hijos.

“Hoy en día el autocultivo de cannabis es legal, y esto no porque lo diga Fundación Daya, sino la Corte Suprema de Justicia o diversas cortes de apelaciones”, indicó Gazmuri. “Creemos que es necesario empoderar a las personas en el proceso de cultivo y así puedan fabricar sus propios medicamentos”, agregó.

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Una vez finalizados los cursos, los estudiantes llenaron una encuesta de satisfacción. “Tabulados los resultados, pudimos ver que el cien por ciento de los estudiantes calificó como bueno o excelente el contenido práctico del curso y los conocimientos técnicos entregados, y el mismo porcentaje de personas se siente ahora muy preparado para iniciar su propio cultivo de cannabis”, sostuvo el Director de Operaciones de Daya. “La totalidad de los estudiantes, además, cree que los pacientes o lo cuidadores de éstos deberían tomar este tipo de cursos”, agregó.

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Gazmuri sostuvo sobre el curso que “cabe destacar que este curso teórico-práctico se suma a los talleres gratuitos que Fundación Daya imparte constantemente a lo largo del territorio nacional”.

A fines de septiembre se abrirán más cursos de autocultivo de cannabis. “Tenemos más de cien personas interesadas en tomar el curso, por lo que se hizo necesario abrir más cupos para que nadie se quede fuera”, puntualizó Meléndez.

 

Las opiniones de los estudiantes

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“Tomar el curso de autocultivo de cannabis de Fundación Daya me motivó principalmente por la psoriasis de mi papá y la fibromialgia de mi mamá, saber más al respecto. Ahora ya me encuentro cultivando en interior, y el curso me pareció extraordinario tanto en lo teórico como en lo práctico, ya que personas que no sabían nada, se van con un conocimiento importante para su vida”.

Yohagen Ibaceta, trabajador independiente, La Calera, 29 años.

 

 

la-foto-2“Me motivé a tomar el curso por mi hermana que padece fibromialgia. Quise aprender para ayudarla a cultivar su medicina, y del curso me voy totalmente satisfecha porque fue muy claro, didáctico, el profesor siempre dispuesto a resolver las dudas y siento que aprendí mucho”.

Ana María Briones, Profesora Básica, La Reina, 49 años.

 

 

 

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“Tengo una hija con autismo y siempre estoy pensando en su mejoría continua, y he visto que el cannabis para esa patología es excelente. El curso me pareció buenísimo, y lo volvería a tomar si volviera el tiempo atrás. Tenía cultivos en interior y las plantas se me secaban; no es fácil cultivar, y ahora con el curso me funciona mucho mejor”.

Carolina Vergara, Ingeniera Textil, Las Condes, 48 años.

 

 

“Sufro hace años de un dolor crónico a la espalda, y descubrí el uso medicinal de cannabis, que me ha hecho muy bien y ha cambiado mi vida. El curso me pareció muy bien, porque antes me orientaba por videos y hacía mal muchas cosas; ahora ya estoy contento con mi primer cultivo y mucho más tranquilo con el conocimiento adquirido”.

Rodrigo Parra, Conserje, Estación Central, 41 años.

 

Por su apoyo en la realización de estos cursos, Fundación Daya agradece muy especialmente el apoyo de: