En 2015, la Municipalidad de Coyhaique a través de su consejo municipal, aprobó un proyecto en beneficio de Fundación Daya, en el cual el gobierno local entregaría un aporte económico -en conjunto con otros 14 municipios a lo largo de Chile- con la finalidad de financiar parte de los costos del segundo proyecto de investigación que Fundación Daya está desarrollando actualmente: tres estudios clínicos de nivel nacional, que busca demostrar la eficacia del tratamiento en base a cannabis para pacientes oncológicos, con epilepsia refractaria y dolor crónico no oncológico, a través del trabajo conjunto con las municipalidades participantes.

Por diversos problemas administrativos, finalmente la Municipalidad de Coyhaique no se hizo parte del estudio clínico, pero los fondos quedaron asignados. “Nosotros como región nos bajamos de ese proyecto ya que no estábamos constuituidos como organización local todavía. Y esos fondos quedaron asignados por la municipalidad. Es por ello que durante este mes reactivamos el compromiso del alcalde, para recuperar esos fondos y así financiar un proyecto de cultivo colectivo”, señala Edilia Neiman, coordinadora de Fundación Daya Aysén.

Debido a la alta demanda de atenciones que ha recibido el grupo de voluntarios de Fundación Daya Coyhaique, tanto de parte de los pacientes como de médicos de otros servicios de salud pública que derivan atenciones hacia la fundación, el grupo de voluntarios de la ciudad vio la necesidad de impulsar una idea pionera: un cultivo colectivo que genere la materia prima necesaria para el tratamiento de buena parte de los 203 pacientes con seguimiento médico de Fundación Daya Aysén.

Si a ello le sumamos las condiciones climáticas, geográficas y sociales propias de esa región austral, además del actuar de las policías y el Ministerio Público, quienes insisten en criminalizar a usuarios medicinales, violando su derecho a la salud con detenciones en las que se decomisan sus cultivos personales dejándolos sin medicina (a pesar de que luego, los tribunales sobreseen los casos al demostrarse que son cultivos legítimos), se hace necesario el desarrollo de un cultivo colectivo que asegure la continuidad del tratamiento de los pacientes.

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Integrantes de Fundación Daya Aysén y Claudio Riquelme, director del Consultorio Dr. Alejandro Gutiérrez de Coyhaique.

“Como regla general del derecho público, está que la autoridades sólo pueden actuar en el ámbito y de la forma que establece la ley, tanto en su labor de investigar como de sancionar delitos. Y los ciudadanos por su parte, pueden hacer todo aquello que no esté prohibido por la ley”, explica Catalina Delgado, abogada de Fundación Daya.

“Del artículo 8 de la ley 20.000 podemos inferir que está permitido el cultivo, mientras se cumplan todos los siguientes requisitos:

  1. Que el cultivo esté destinado para fines personales, ya sean estos médicos, recreativos, espirituales, etc..
  2. Que se haga uso exclusivo del material vegetal, es decir que no se use para un consumo concertado.
  3. Que la materia vegetal esté destinada a un consumo próximo en el tiempo.

Este tercer punto es el más discutible debido a su vaguedad. Pero el criterio esbozado por los recientes fallos de la Corte Suprema es que, atendido el ciclo de cultivo de la planta, se entiende como próximo en el tiempo lo que se cultive para el lapso que media entre un cultivo y otro”, señala Delgado.

“Lo que no se puede inferir de la norma, y por tanto está autorizado, es que el cultivo sea individual o colectivo. Mientras se cumplan los requisitos antes señalados, da igual si lo hace una persona en nombre de otro u otros, mientras se trate de personas determinadas”, explica. Este es el argumento legal que permite tanto el cultivo personal como el colectivo en nuestro país.

“Uno de los socios de Fundación Daya Coyahique nos dio en comodato por cuatro años años, un par de hectáreas cerca de la reserva forestal que está a unos minutos de la ciudad. Estamos a punto de firmar el convenio para poder desarrollar el proyecto en ese terreno”, relata Edilia Neiman, coordinadora del grupo de voluntarios de Aysén. “En una hectárea vamos a implementar un huerto medicinal, donde tendremos cannabis y otros tipos de medicinas, y en la otra la destinaremos a cultivos de alimentos porque tenemos una gran cantidad de usuarios que son adultos mayores, cuyas pensiones son bastante bajas y de esta manera podemos aliviarlos económicamente. La idea es que ellos participen activamente en el proceso de cultivo, como una forma de tratamiento de salud integral que los incluye”, explica.

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Reunión entre Fundación Daya Aysén, Karina Acevedo, Intendenta de Aysén y Ana María Navarrete, Seremi de Salud de la región.

Debido a este proyecto, Fundación Daya Aysén sostuvo una reunión el día 22 de agosto del presente año con la Intendenta de la región, Karina Acevedo, y la Seremi de Salud, Ana María Navarrete, para solicitar su apoyo. Lamentablemente, relata Edilia Neiman, coordinadora de Fundación Daya Aysén, ambas autoridades mostraron un gran desconocimiento del trabajo realizado e incluso, solicitaron no hacer público el contenido del encuentro, a pesar de que la Ley de Lobby obliga a lo contrario. Una solicitud de parte de dichas autoridades que Fundación Daya no comparte, ya que nuestra posición siempre será en pos de la transparencia.

Por otra parte,  la agrupación se reunió con Claudio Riquelme, director del Consultorio Dr.Alejandro Gutiérrez, para evaluar los resultados del trabajo de Fundación Daya Aysén en esas dependencias y ver su continuidad. “Nos gustaría destacar al director del consultorio, quien se la jugó por nosotros y ha dado la cara por el servicio de salud público, una vez que la Seremi de Salud desconocía nuestro trabajo y resultados y tampoco mostró intención de colaborar con nosotros. En nuestra reunión con el Dr. Riquelme, él reconoció que para el policllínico había sido importante el ingreso de Fundación Daya Aysén, que los resultados se vieron reflejados en los comentarios de los pacientes y en su evolución médica, sobre todo de los pacientes oncológicos y traumatológicos. De esa misma manera nos ofreció continuar en el mismo espacio en el que estamos ahora o trasladarnos una vez que se inaugure el nuevo recinto, pero con esta última opción pasaríamos a ser parte de los servicios del policlínico. Aún no hemos tomado una decisión al respecto”

“Ayer tendríamos una reunión extraordinaria con el Consejo Municipal pero finalmente no se pudo realizar porque no había quórum, lo que impidió tomar decisiones y compromisos en relación al proyecto. Junto al Presidente del Consejo Municipal, el concejal Patricio Adio, vamos a preparar una nueva reunión para la próxima semana, para poder exponer el proyecto. Hemos sumado apoyos de concejales de todas las tendencias políticas, por lo que creemos que prontamente el cultivo colectivo con fines medicinales de la Región de Aysén será, más tarde que temprano, una realidad”.