El Fortín Mapocho fue un semanario entre los años 1984 y 1987 y dio cabida a la pluralidad de corrientes opositoras a la dictadura de Pinochet denunciando las diversas violaciones a los derechos humanos. Fue considerado como peligroso para los miembros de la dictadura cívico – militar, sufriendo constantes amenazas y amedrentamientos. De hecho Jorge Lavanderos – quien adquirió el periódico en 1984- fue interceptado por agentes de la CNI quienes lo torturaron, debido a la información divulgada sobre lo negocios inmobiliarios de Augusto Pinochet.

Hacia fines de los 80’ el Fortín Mapocho enfrentó problemas de financiamiento, rotación, de cargos, disminución de lectores y en 1991 fue publicado por última vez, cerrando definitivamente el periódico, el cual ha vuelto a renacer en formato eletrónico.

 

La actriz y directora ejecutiva de la entidad que promueve el cultivo de marihuana para uso medicinal conversó con Fortín Mapocho. Junto con reconocer los aportes de esta droga en pacientes con enfermedades graves y, de todo tipo, afirma que en nuestro país aún están pendientes materias legales por resolver. “Requerimos una nueva Ley de Drogas”, dice.

Por Gabriel Angulo González

Sus prioridades cambiaron. O más bien su vocación ligada a la ayuda social era menos conocida, y su rol como actriz de televisión y cine figuraba más. Lo cierto es que hoy es directora de un organismo que promueve el cultivo y uso, a escala personal, de la marihuana con fines medicinales.

Se trata de Ana María Gazmuri  actriz chilena de larga trayectoria, que hoy ocupa su tiempo en liderar la Fundación Daya. Entidad que comienza a estructurarse en 2013, pero que adquirió su personalidad jurídica al año siguiente.

Actualmente, con cuatro años de existencia se perfila como una de las pocas -sino la única- organización sin fines de lucro dedica a la difusión de los beneficios medicinales de la cannabis, en pacientes con enfermedades graves como el cáncer, epilepsia, autismo, fibriomialgia, entre otros.

“(Daya) Surge comuna necesidad de muchos pacientes de acceder al uso medicinal de la cannabis, en un escenario en el que no había información disponible ni médicos que  supieran del tema, en un país teñido con una visión conservadora sobre esta droga”, comenta en entrevista exclusiva con Fortín Mapocho.

Como gestora cultural, Gazmuri ha trabajado con municipalidades, Gendarmería de Chile, Corporaciones Culturales, Gobiernos Regionales, Codelco, la Feria Internacional Del Libro, Museo Interactivo Mirador, entre otras empresas. También fue directora ejecutiva de Magaproducciones, encabezando proyectos artísticos y culturales como talleres y festivales de teatro, documentales, encuentros multiculturales, recitales, etc.

Sin embargo, hoy por hoy, lo que la mueve es otra cosa: ayudar a personas que padecen alguna enfermedad, a través de la medicina alternativa. Por algo es terapeuta floral y de reiki. Además, posee un Diplomado en Mindfulness, formación en Psicología Budista y Psicología Transpersonal.  Y, a partir del año 2012 se ha involucrado en el ámbito de políticas de drogas en general y cannabismedicinal, en particular, impulsando la creación de la entidad que hoy lidera.

“Me gusta la idea de ser un ser humano más integral, que no se siente identificado con una sola actividad. Puedes transitar de una labor a otra y ser auténtico en una u otra labor. No me gusta que me encasillen o etiqueten como que hiciera una sola labor (…) Soy una ciudadana libre y curiosa. Tengo una curiosa permanente”.

En Daya -en su sitio web- creen que el dolor humano es inevitable; es parte del existencia humana, pero el sufrimiento, sin duda, se puede aliviar. Por tanto, trabajan en la investigación, promoción e implementación de terapias orientadas a aliviar el sufrimiento humano, junto con colaborar y asesorar en el diseño de políticas públicas que promuevan el bienestar físico, anímico y espiritual de las personas.

“La marihuana es una planta que tiene miles de años de relación con el ser humano, tanto en uso medicinal como religiosos para el despertar espiritual (…) pero la sociedad  genera un “enemigo público” llamado droga (…) Y el oscurantismo que surge a partir de eso, también afecta a lo medicinal, por las malas políticas hechas por el Estado”, critica.

A  raíz de este diagnóstico comenzó a ver un interés creciente. Desde Daya veía a pacientes que ingresaban todo el día, desde las 10:00 am hasta las 11:00 pm. Incluso, los fines de semana. Su hija le ayudaba a atender. Paulo Meléndez, su encargado de cultivo, la ayudó desde el principio.

Por lo que se dijo así misma: “Esto hay que transformarlo en una organización formal para que nuestros brazos sean más largos”. Y efectivamente, crecieron. Hoy están presentes en quince comunas del país, con quince mil pacientes y cincuenta médicos. En sánscrito, Daya significa “amor compasivo”. Amor que desea expandir en esta ONG.

Incursión política

Desde el año 2000 a la fecha, le han ofrecido presentarse a una candidatura para cargo de elección popular. Y como existía el sistema binominal nunca quiso aceptar. Ahora, como está en vigente el proporcional, no lo descarta.

En la última pasada electoral evaluó postular a diputa por Revolución Democrática (RD). Como militante de ese partido, le ofrecieron una candidatura al Senado en la Región del Maule y una a la Cámara Baja en San Bernardo. Pero no quiso presentarse. “Soy parte del Frente Amplio (FA), pero no me siento cómoda  con candidaturas que no sean en mi territorio, en Peñalolén”, dice.

No obstante, encabezó el equipo programático del FA en esta área, en la candidatura presidencial del bloque, la periodista Beatriz Sánchez. “Ahí planteamos una nueva política basada en el respeto de los Derechos Humanos y no sólo verlo como un tema sanitario”.

Una vez que se consolide Daya y que los médicos acepten esta medicina -asegura- puede que postule a un cargo parlamentario, pero por ahora seguirá en esta labor.

“Sería muy mala señal que empezara mi carrera política, dejando medio camino una institución que ha logrado asentar esta defensa absoluta del derecho de los pacientes a usar cannabis. Todavía la Fundación necesita mi vocería para seguir difundiendo su labor“, recalca.

Legalización de drogas

Gazmuri aboga por legalización de esta y otras drogas, sólo para garantizar “la libertad personal” del consumo privado. “Propongo un escenario lo más regulado posible,  y a lo que se debiera caminar a es a la legalización de todas las drogas en Chile. Y eso, no quiere decir que uno promueva el uso de las drogas, esa es la confusión absurda que siempre me dicen, sobre todo, en redes sociales donde los conservadores se han puesto bastante enardecidos. He recibido ataques que me dice: ¨´drogadicta`, como otras cosas. Eso es una confusión terrible”.

Al respecto, ahonda: “En Chile, está permitido el consumo personal de todas las sustancias, pero se debe regular para quitar el narcotráfico del sistema y así los ciudadanos tengan su derecho a consumir de forma privada. El paso hacia drogas más duras no es la marihuana, sino el contacto con los traficantes”.

Respecto de las empresas médicas que critican el uso de marihuana como medicina, opina: “Cuando salen estas sociedades médicas en contra de la regulación como medida efectiva para ejercer la salud pública se basan en estos prejuicios y no en lo que dice la ciencia (…) Hay una especie de visión patriarcal de pensar de que puede dictar y regir cómo viven las personas sus vidas”.

Cuenta que se elaboró en Chile el primer medicamento en base a marihuana. “Hemos dado pasos importantes en Chile, pero falta mostrar mas eso (…) La ministra de Salud,  se comprometió a regular este tema y zanjar estos aspectos pendientes en materia de uso medicinal de la cannabis. Pero no ha querido hablar de eso, y no contesta el WhatsApp. Lo justo sería honrar el compromiso, que hizo. Es una vergüenza si no cumple”, cuestiona.

Cuando se le pregunta sobre la realidad actual se queja del excesivo poder que se le entrega al doctor tratante y que entrega las recetas médicas, en la medicina tradicional: “Hay farmacias que venden producto canadiense de medicamento cannábico. Si los precios son abusivos se los debemos a laboratorios y médicos que quieren mantener el monopolio en decir cómo se debe curar una persona (…) El autocultivo es la herramienta, pero para quienes no quieren, hay farmacias especializadas en el tema“.

Nueva Ley de Drogas

Ley 20.000 está mal interpretada, afirma. En Uruguay-dice-se redujo en un 20% el narcotráfico. “La marihuana no es un vehículo a otras drogas”, asegura.

-¿Requerimos una nueva ley de drogas?

-“Sí. Absolutamente, requerimos una nueva ley de drogas. Miremos a los países que han tenido resultados positivos en esta materia. En Estados Unidos cae el consumo juvenil con la legalización. No se dispara el consumo juvenil con la legalización. La experiencia internacional muestra lo contrario: Cae el consumo juvenil y baja el consumo de alcohol. En Chile, el año pasado bajó el consumo de alcohol y aumentó el de marihuana”.

Sobre lo mismo, argumenta: “No se trata de fomentar ningún consumo. Al contrario, pero veamos las cosas como realmente son. No es la puerta de entrada a otras drogas. Por favor, seamos serios. Eso científicamente, se descartó hace mucho rato. Entonces, con su uso medicinal, nosotros creemos que la marihuana ayuda de verdad a gente”.

Respecto de los supuestos daños a la salud, derivados del consumo de estupefacientes. “Todas las drogas pueden producir daño si son mal usadas, pero si comparamos, el alcohol es más dañino que la marihuana para la salud de las personas (…) Ninguna droga es inocua, pero si uno consume informado y consciente de los efectos puede consumirla sin riesgos, con las dosis y frecuencia adecuadas”, plantea.

-¿Con el arribo de Sebastián Piñera La Moneda se avanzaría menos en el asunto?

-“Pienso que con Piñera, incluso hay mejores oportunidades de avanzar en estos temas que con la Nueva Mayoría. Porque en esta indefinición y dos almas que se ha transmitido en la NM, una más progresista que desea cambios y otra más conservadora y que boicotea los avances (…) Mientras que también-depende de con quien se asesore el Presidente Piñera- está, por ejemplo, Klaus Schmidt-Hebbel, quien es parte de su equipo y plantea claramente la necesidad de legalizar las drogas, partiendo por la marihuana. Entonces, en ese contexto hay una derecha liberal que no se cierra en avanzar en estos temas. Y esperamos que sea con esa derecha liberal con la que podamos sentarnos a dialogar racionalmente en este sentido”.

-Pero esa libertad también reprime y estigmatiza la droga en poblaciones…

-“Es verdad. El barrio alto consume tranquilamente drogas, sin ningún peligro, sin ser criminalizado, encarcelado ni estigmatizado, en sus grandes patios. Hoy, quienes son los más perseguidos y criminalizados son las personas y jóvenes más vulnerables. El ´cabro` que está fumándose un pito en la plaza, lo detienen, lo estigmatizan y le manchas sus papeles, no encuentra trabajo y ahí empezamos a discriminarlo y segregarlo. La criminalización de la droga en Chile apunta a los pobres, mujeres y jóvenes vulnerables”.

-Entonces, ¿Hay que regular la droga y su consumo sin excesivo control?

-“A ver. Un escenario regulado le empieza a quitar el poder al narcotráfico y así se empieza a trabajar en reducción de daño a las poblaciones y se comienza a educar mejor a las personas. Los niños y jóvenes se transforman en soldados de estas bandas de ´narcos`, y esa es la situación que eso pasa”.

-¿Y qué propone para resolver el tema?

-“Anhelo una solución con propuesta sólida de reconverison para que se deje de traficar en las esquinas. Seguir mirando esto con esta mirada represiva y que afecta a los más vulnerables seguirá siendo parte del problema y no la solución. Si no se cambia el enfoque, se va a seguir profundizando nuestra estructura de inequidad social, que nos afecta como sociedad”.

-¿Volvería a la televisión como actriz?

“No, por ahora sigo de lleno en la Fundación. Estoy disponible siempre como comunicadora social para hablar de temas relevantes, pero si me preguntas si volvería actuar…Mmm la verdad es que estoy tan entregada en esto, que no creo. Actuar sería como darme un ´gustito` personal, pero estoy entregada con el servicio y me siento comprometida con mi país, mi comunidad y pretendo seguir trabajando en eso”.

Casi finalizando la entrevista, tuvo palabras dedicadas a nuestro diario: “Esto fue como un déjá vumuy grande estar acá en el diario. Le tengo mucho cariño a este diario. Tengo, de hecho, guardado un ejemplar del Fortín Mapocho del año 88`. Me siento igual de joven hoy, que en esa época, y mantengo esos idealismo, la mística, la convicción. Se ha avanzado en materia social en Chile, pero queda mucho pro avanzar y terminar con la cultura patriarcal y el machismo que asola nuestro país”.

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