Elvira Quiroz es candidata a concejal por Las Condes.

Usuaria medicinal de cannabis hace unos tres años producto de una distonía generalizada que padece desde la adolescencia, confía en hacer de Las Condes una comuna más inclusiva. “Inclusiva e informada, alejada del tabú que existe en torno al cannabis”, asegura.

Durante años,  Elvira consumió diversos fármacos para tratar los dolores crónicos. Sin embargo, estaban lejos de desaparecer.

“En un momento de desesperación, cuando tenía un dolor terrible en la espalda, mi marido empezó a buscar alguna solución, y a través de internet leyó sobre el cannabis y contactó a Ana María Gazmuri (Directora Ejecutiva de Fundación Daya)”, cuenta Elvira. Fue en ese momento que la representante les comentó sobre el uso medicinal de cannabis, y les enseñó a cultivar y fabricar resina.

“¡Me cambió la vida!”, asegura Elvira. “Para mí, dormir era imposible, y hace tres años puedo hacerlo; también uso para los dolores en la mañana y ha sido un cambio radical”, agrega.

Tan bien le ha ido gracias al cannabis que Elvira hace cinco meses decidió dejar todos los medicamentos para usar exclusivamente cannabis. “Ha sido el mejor cambio”, dice.

Elvira decidió ser candidata a Concejal por Las Condes para lograr cambios. “En Las Condes existe mucha desinformación en torno al cannabis”, asegura. Por lo mismo, sostiene que “hay que hacer un cambio cultural grande, sensibilizar”. También, Elvira sueña con una comuna más inclusiva. “La comuna tiene muchos recursos, hay que usarlos para la inclusión y debe haber alguien que constantemente recuerde dónde queremos ir, y ese será mi rol y desafío como Concejal”, esgrime.

“Fundación Daya ha sido para mí una gran ayuda; en ningún lado me han recibido y acogido como ahí, siempre me apoyaron”, cuenta Elvira. Por lo mismo, quiere lograr de Las Condes una comuna que apoye a las personas que lo necesitan.

“Quiero sensibilizar, educar sobre el uso medicinal de cannabis para que la planta no sólo sea vista como algo negativo”, sostiene. “Para eso, hay que realizar un trabajo previo, mostrar testimonios de usuarios, quienes han tenido, como yo, excelentes resultados”, agrega.

“Sueño con un Chile que respete las diferencias, que no intente normalizar, que acepte que el cannabis medicinal ayuda para poder vivir en paz, y tener una mejor calidad de vida. Sueño en un país donde realmente se pueda ejercer el derecho a la salud, el derecho a escoger. Quizás falta mucho para eso, pero es un camino que empieza ahora”, puntualiza.