El éxito que tuvo la primera plantación legal en el país marcó todo un hito. Ante ello Fundación Daya, a cargo del proyecto, pretende replicarlo este año sumando a más de 20 municipios. Aunque esta vez se realizará en un solo gran terreno y el uso del aceite de cannabis se ampliará a más enfermedades patológicas. El objetivo: paliar el agudo dolor físico.

20 de Diciembre 2014  Cultivos de marihuana para uso terapeutico. Marco Enriquez Ominami, junto al Alcalde de La Florida Rodolfo Carter, visitan los cultivos de marihuana de uso terapeutico, ubicadas en la Corporacion Municipal de La Florida. FOTO: JORGE FUICA/AGENCIAUNO

20 de Diciembre 2014
Cultivos de marihuana para uso terapeutico. Marco Enriquez Ominami, junto al Alcalde de La Florida Rodolfo Carter, visitan los cultivos de marihuana de uso terapeutico, ubicadas en la Corporacion Municipal de La Florida.
FOTO: JORGE FUICA/AGENCIAUNO

Un gran terreno agrícola de la séptima región con cierre perimetral. Vigilado por cámaras, guardias y carabineros. Un lugar secreto que custodie la mayor plantación de marihuana que se haya visto en Chile. El destino de ese cultivo: fabricar un medicamento para tratar a más de cuatro mil personas con cáncer, epilepsia refractaria y esclerosis múltiple a lo largo del país, que serían repartidas por consultorios de una treintena de municipalidades. Esa es la odisea que, durante estos días, ha comenzado a dar sus primeros pasos y que posicionan al país como pionero en el uso de la cannabis para uso terapéutico, incluso antes que Uruguay.

Costo cero para pacientes

“No tenemos que esperar a que el dolor golpee tu puerta para reaccionar”, dice Ana María Gazmuri, directora de Fundación Daya. Una fundación dedicada a la investigación, promoción e implementación de terapias orientadas a aliviar el sufrimiento humano a través de la medicina natural. Y que por ahora tiene a la cannabis como centro de sus proyectos.

Fue la propia Ana María -actriz y terapeuta- que junto con su esposo compró un terreno en la séptima región. Tierra que donó a la fundación y donde pretenden cultivar 10 mil semillas de marihuana traídas desde Canadá para hacer un aceite medicinal. Los socios del proyecto: 12 municipalidades confirmadas -y otras 19 interesadas- que acordaron pagar 35 millones cada una para financiar la iniciativa. Los beneficiados: 200 pacientes de cada municipio que recibirán el tratamiento por un año. Y eso sin pagar un peso.

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La idea, explican en la fundación es que la siembra se haga entre septiembre y octubre, que es la fecha idónea para hacerlo, y la cosecha entre marzo y abril. Pero antes de eso la fundación deberá tener una serie de requisitos aprobados, por lo que a mediados de junio van a mandar la solicitud al Servicio Agrícola Ganadero (SAG), entidad que aprueba o no la siembra, cultivo y cosecha de marihuana para fines medicinales. “Nosotros estamos generando estos proyectos para pavimentar un camino de producción de cannabis medicinal a nivel nacional de bajo costo”, plantea la directora de Fundación Daya.

El aceite curador

Una vez procesadas las flores de la cannabis, la idea es fabricar un aceite que será entregado en frascos a la corporación de salud de cada municipalidad. El médico del consultorio será el encargado de entregar a los 200 pacientes -que se traten a través de la salud pública- la dosis para 15 días. Una gota en la mañana. Otra en la noche. Aunque la dosis va a variar según el diagnóstico y dolor de cada persona.

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Y si el SAG es quien autoriza el cultivo, es el Instituto de Salud Pública (ISP) el que debe dar el visto bueno o no al producto medicinal. “El laboratorio farmacéutico va a tener que hacer los estudios correspondientes, el análisis químico, elaborar un producto, hacer los ensayos clínicos y una vez que esté hecho nosotros podríamos darle el registro a aquel producto. Tenemos que evaluar si efectivamente este producto merece estar en el arsenal terapéutico“ explica Pamela Milla, jefa nacional de medicamentos del ISP. Y aclara: “La ley 20 mil permite el uso de productos derivados de cannabis para fines medicinales pero para eso tiene que llegar a ser medicamento”. Lo que sí está penado: su uso recreacional.

La Florida, el precedente

Nada de esto sería siquiera imaginable sin antes haberlo probado. La Florida fue la primera comuna en aventurarse y ser pionera en la materia: este año cosechó el primer cultivo legal de marihuana para tratar a 200 enfermos oncológicos. ¿En qué está hoy el proyecto? El lunes la fundación llevó la materia prima hasta dependencias del laboratorio Knop para iniciar la elaboración del aceite, lo que podría demorar un par de meses antes de tratar a los pacientes que esperan el extracto. La razón: aún no cuentan con la venia del ISP.

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Pese a ello, en la fundación tienen una actitud positiva ante la fabricación del aceite y la gran siembra que planean para septiembre. Paulina Bobadilla, miembro de Daya, recuerda que el cultivo de La Florida fue muy difícil de concretar, pero que ahora ya están los protocolos establecidos. Paulina, quien tiene una hija con epilepsia, dice: “La ministra (de Salud) sabe lo que está pasando a nivel nacional, que son miles las personas que están usando la cannabis porque ninguna otra terapia tradicional les daba efecto. Ese es el tema: se llega a esto porque ya no hay nada más que hacer”. 

Aunque el tema no se agota ahí. En la comisión de Salud de la Cámara -ahora deberá ser votado por los 120 diputados- se aprobó el proyecto de ley para legalizar el auto cultivo de marihuana para consumo personal y fines medicinales, lo que de ser aprobado permitirá mantener 6 plantas y portar hasta 10 gramos. Algo que en Daya ven como un paso “inclaudicable” para ampliar el espectro del uso de la marihuana.

Fuente: http://www.eldinamo.cl/nacional/2015/05/26/cultivo-fundacion-daya-marihuana-uso-medicinal/