Con la presencia de la Presidenta de la Comisión de Salud del Congreso Nacional, diputada Karol Cariola, el ex presidente de dicha comisión, el médico y diputado Juan Luis Castro, la diputada Camila Vallejo, la directora ejecutiva de Fundación Daya, Ana María Gazmuri, el alcade de Quilicura, Juan Carrasco, y la presidenta de la organización Mamá Cultiva, Paulina Bobadilla, hoy se presentó en el Congreso Nacional, un proyecto de modificación al código sanitario que busca proteger de mejor manera los derechos de los usuarios medicinales de cannabis, el cual fue respaldado por las firmas de doce diputados.

“Nos habría gustado avanzar muchísimo más con un proyecto que no sólo regulaba el uso medicinal del cannabis sino que también a su uso recreativo, pero lamentablemente las trabas que se pusieron en el camino no nos pueden hacer seguir esperando. Las madres, los niños y todas aquellas personas que usan el cannabis de manera medicinal no pueden seguir esperando, arriesgándose todos los días a una persecución legal, a partir de una Ley 20.000 que no está a la altura de esta necesidad”, explicó la diputada Cariola, principal impulsora del proyecto.

“Es por ello que hemos decidido seguir otro camino: presentar un proyecto de ley corto, que hace referencia especialmente a resguardar el derecho de las madres de niños enfermos y de las personas que padecen de alguna patología, la posibilidad de cultivar cannabis y utilizarla con fines medicinales. Esto, a través de una modificación del código sanitario que permite que los médicos que ya están prescribiendo cannabis para distintas patologías, lo puedan seguir haciendo, y que esa receta sea el único respaldo necesario para que las familias puedan cultivar y crear su propia medicina

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“Este ha sido un proyecto que hemos trabajado con Fundación Daya y Mamá Cultiva. Ellas son las que viven la urgencia diaria de los niños y pacientes que deben acceder a un tratamiento alternativo, el cual no reciben ni en los hospitales, ni en la clínicas, ni en las farmacias de este país. En Chile ya se están internando medicamentos en base a cannabis pero estos siguen siendo inaccesibles para las personas que no tienen los recursos para poder comprarlos. Sin embargo, cualquier persona puede tener los recursos para cultivar su medicamento en el patio de su casa. Y eso es lo que hoy queremos volver a defender y resguardar”.

Por su parte, el médico y diputado Juan Luis Castro señaló que “tenemos la convicción de que la marihuana posee un efecto terapéutico (… ) Estamos proponiendo que luego de aprobada esta ley, cualquier profesional de la salud que prescriba marihuana en cualquiera de sus fórmulas medicinales, el paciente pueda ir a una farmacia y despache la receta con total tranquilidad de que se está llevando un producto de uso terapéutico o que vía autocultivo obtenga la substancia base que le permita tener el mismo producto final con un propósito terapéutico”. Además agregó que “esta ley corta busca consagrar la cannabis como un producto de utilidad médica para enfermedades autoinmunes, reumatológicas, neurológicas, oncológicas, dolores crónicos y enfermedades de salud mental”.

En la ocasión, Ana María Gazmuri, directora ejecutiva de Fundación Daya, señaló que “sin duda hubiésemos querido que se avanzara con el proyecto original de modificación a la ley 20.000 que buscaba generar una regulación en todos los aspectos del cannabis. Pero frente a esta indolencia y a un Estado ausente de comprometerse realmente con las necesidades de los ciudadanos, pensamos que esta modificación al menos garantiza que se termine con la persecución y criminalización de los usuarios medicinales”.

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Esta modificación que hoy se ingresa, va en la dirección de garantizar que una prescripción médica sea prueba suficiente de que ese cultivo está destinado a un uso medicinal y cesar así con la grave vulneración de derechos que hoy afecta principalmente a niños con severas enfermedades neurológicas y a muchos adultos mayores, a pacientes oncológicos y de diversas patologías de difícil manejo. No puede ser que los pacientes además de tener que cargar con las graves consecuencias de sus enfermedades teman ser criminalizados y lo que es aún más grave: deban sufrir la incautación de sus plantas, poniendo en riesgo su salud y su vida. Eso no puede seguir ocurriendo en nuestro país, no corresponde porque es una grave violación de sus DD.HH”, agregó.

En la misma línea, Paulina Bobadilla, presidenta de Mamá Cultiva, agrupación que nació bajo el alero de Fundación Daya, entregó el testimonio de los beneficios que ha obtenido del uso medicinal de la cannabis en el tratamiento de su hija que padece epilepsia refractaria, señalando que “encontramos en el cannabis algo que la medicina tradicional no nos entregó y cada día corremos el riesgo de que las policías nos arrebaten nuestra medicina. Pedimos a todos los sectores que nos apoyen de una vez por todas, porque lo único que buscamos es una mejor calidad de vida”.

Para finalizar, Ana María Gazmuri, realizó un llamado a los parlamentarios que deberán votar este proyecto de ley. “Agradecemos este impulso y esperamos que se concrete a la brevedad posible para darle tranquilidad a tantas miles de familias a lo largo del país que han encontrado en el uso medicinal del cannabis un alivio a sus enfermedades”.