En el contexto de la discusión de la ley “Modifica el Código Sanitario para incorporar y regular el uso medicinal de productos derivados de cannabis” boletín N° 11.327-11 por parte del Congreso de Chile, conocida como #LeyCultivoSeguro, la cual busca evitar la incautación de las plantas de cannabis de personas que las utilicen con fines medicinales, considerando la prescripción médica como autorización suficiente para dicho cultivo, Fundación Daya, el Instituto Chileno de Fenomenología Médica y las organizaciones firmantes manifestamos total apoyo a esta iniciativa parlamentaria.

Este apoyo se basa en cuatro consideraciones principales:  

1.- Evidencia conclusiva sobre uso de cannabis para diversas condiciones

Uno de los efectos de casi 60 años de prohibición sobre el cannabis, incluida en la lista I de drogas desde la Convención Única de 1961 de Estupefacientes, fue retrasar de manera significativa los avances en su investigación, quedando desfasada en relación al avance del uso clínico del cannabis y los cannabinoides en el mundo entero; para muchas patologías dicha evidencia se encuentra hoy en construcción. No obstante, la reciente revisión realizada por las Academia Nacional de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EEUU, de más de 10.000 resúmenes de artículos publicados, concluye que: “Existe evidencia conclusiva o sustancial de que el cannabis y/o cannabinoides son efectivos en el tratamiento del dolor crónico en adultos, como antiemético para náuseas y vómitos inducidos por quimioterapia y en el tratamiento de la espasticidad experimentada por pacientes con esclerosis múltiple.”

2.- Alta prevalencia nacional de una de las patologías para las que existe evidencia conclusiva

Una de las patologías para la que existe evidencia conclusiva o sustancial según la Academia Americana de Ciencias, Ingeniería y Medicina, es el dolor crónico. El dolor es una de las causas más comunes de consulta clínica dentro de la población chilena. En las consultas médicas de los pacientes, el dolor está presente en aproximadamente el 70%. En Chile, hay estimaciones que un 41,1% de la población mayor de 17 años presentan dolor; el dolor crónico no oncológico es más frecuente en las mujeres, en las personas mayores y está presente cuando hay otras enfermedades que tenga el paciente. Según la Encuesta de Salud de Chile (2003), que evalúa en forma independiente la presencia o ausencia de dolor de causa musculoesquelética en los últimos 7 días previo a la aplicación de la encuesta, existe prevalencia de 41,1% en población mayor a 17 años de edad (Miranda JP, Quezada P, Caballero P, Jimenez L, Morales A, Bilbeny N, Vega JC, (2013) Revisión Sistemática: Epidemiología del Dolor Crónico No Oncológico en Chile. Revista El Dolor (59) 10-17).

Por otra parte, bajo las leyes internacionales sobre derechos humanos, los gobiernos deben asegurar que la gente tenga un acceso adecuado a los tratamientos para el alivio del dolor; el fracaso de asegurar que los pacientes tengan acceso a tratamientos para los dolores severos provoca la violación a la prohibición a tratos crueles, inhumanos y degradantes. (El acceso al tratamiento del dolor como derecho humano, Iederik Lohman*, Rebecca Schleifer, Joseph J Amon Health and Human Rights Division, Human Rights Watch, 350 Fifth Avenue, 34th Floor, NY 10118, USA. Correspondencia: *Email: lohmand@hrw.org Artículo Publicado en BMC Medicine 2010, 8:8 doi:10.1186/1741-7015-8-8. Versión en inglés disponible en: http://www.biomedcentral.com/1741-7015/8/8 ).

3.- Reconocimiento del Estado de Chile del uso medicinal del cannabis

El Estado de Chile ha reconocido el uso medicinal del cannabis, contemplado en la Ley 20.000 como uso lícito, y a su vez el Ministerio de Salud ha modificado los decretos 404 y 405 del reglamento sanitario, permitiendo la importación, exportación y venta en territorio nacional de medicamentos o materias primas en base a cannabis. A su vez, el D.L.84 del Minsal el año 2015 autoriza la prescripción médica de cannabis, con receta retenida para cualquiera de sus presentaciones, reafirmando así lo contemplado en el artículo 6 de la Ley 20.000, que sanciona al médico cirujano, odontólogo o médico veterinario que recete algunas de las sustancias controladas por dicha ley sin la debida necesidad médica o terapéutica (a contra sensu, está permitido prescribir cuando existe la debida necesidad).

También se ha registrado en el territorio nacional, al igual que en 29 países más, un fármaco inglés elaborado a partir de todos los componentes de la flor seca de la planta, Sativex, aunque, debido a su altísimo costo, no se encuentra disponible en las farmacias de Chile. Se autorizó además, mediante el artículo 99 del Código Sanitario, el ingreso de un número acotado y por una única vez, de fármacos canadienses de la firma Tilray, sin registro sanitario ni estudios clínicos. El alto costo de estos productos impidió que realmente se transformaran en una opción. Esta autorización transitoria ya se encuentra caducada. También ha sido autorizado el uso personal del fármaco nacional Cannabiol, el cual aún no cuenta con registro sanitario, pero cuenta con un estudio Fase 1 concluido exitosamente y un Fase 2 en curso. Estos estudios, además de varios más cuyos protocolos están en proceso de elaboración y/o revisión por los correspondientes Comités Éticos Científicos, están siendo llevados a cabo por Fundación Daya, orientados por la extensa experiencia clínica de esta organización en el uso de cannabis, con más de 17.000 pacientes atendidos.

4.- Experiencia clínica en Chile en el uso de cannabis

Fundación Daya ha atendido más de 17.000 pacientes a través de la Red de Salud Daya, la que cuenta con 44 médicos en 15 ciudades de Chile, siendo el cultivo personal o autocultivo la principal vía de acceso para el 71% de los pacientes. Esta ha mostrado ser una vía de acceso segura, económica y eficaz, un 84% de los pacientes consideran su uso, en formatos diversos, como eficientes (46%) o muy eficientes (38%). El autocultivo ha permitido, a su vez, alejar a los pacientes del mercado negro de cannabis y sus derivados, mercado que conlleva un grave riesgo sanitario y poca eficacia terapéutica para los usuarios. El autocultivo medicinal de Cannabis, lícito en Chile, está descriminalizado también por países como Colombia, Jamaica, Holanda, España, Suiza, República Checa, y regulado en Uruguay, Canadá, y en Estados Unidos en los Estados de Alaska, Arizona, California, Colorado, Columbia, Hawai, Maine, Massachusetts, Michigan,  Montana, Nevada, Nueva México, North Dakota, Oregon, Rhode Island, Vermont y Washington. En Canadá, Health Canada (Ministerio de Salud) a través de su web ofrece información a pacientes que cultivan sus propias plantas, incluyendo un calculador para determinar cuántas plantas requiere según su prescripción médica (Calculator for the production of a limited amount of cannabis for medical purposes).

La experiencia clínica en Chile, viabilizada por el autocultivo, ha sido presentada en importantes encuentros científicos internacionales, particularmente en el área de neurología:

  • 12 Congreso Europeo de Epileptología en Praga, 2016 “Respuesta clínica a extractos orales de Cannabis en epilepsia refractaria severa: experiencia preliminar en pacientes chilenos”. Conclusión: En esta pequeña serie de pacientes con distintas formas de epilepsia refractaria, los extractos orales de cannabis fueron dramáticamente más eficaces que los FAE usados previamente y tuvieron buena tolerabilidad.
  • 32 Congreso Internacional de Epilepsia, Barcelona, 2017, “Clinical Response to oral cannabis extracts in severe refractory epilepsy: experience in chilean patients”.  Conclusión: Significativa mejoría en la frecuencia de crisis en 54.8% de los 31 pacientes, y adicionalmente un 12.9% libre de crisis.
  • XXIII Congreso Mundial de Neurología, Kyoto, Japón. “Oral Cannabis extracts as a promising treatment for the core symptons of autism spectrum disorder: preliminary experience in chilean patiens.” Conclusión: 67% con mejoría significativa, la mayoría de los casos tuvo mejoría en al menos uno de los sí­ntomas centrales de autismo (comunicación social, lenguaje o conductas repetitivas) y también en alteraciones de conducta, sensoriales, del sueño y de alimentación. La mayoría utilizaron variedades con un ratio 1:1 y 1:2 de THC:CBD.

Concluyendo, el autocultivo de Cannabis ha demostrado ser la principal vía de acceso al Cannabis medicinal en Chile, transformándose en un aporte a la salud de la población. Este proyecto de ley cumple además con el objetivo de fomentar el acompañamiento y seguimiento médico, al exigir la prescripción médica como autorización para dicho cultivo. Viene también a eliminar el único y real riesgo para los pacientes que optan por esta alternativa terapéutica: perder sus plantas por algún procedimiento policial, quedándose imposibilitados de darle continuidad a sus tratamientos, lo que, sin duda, constituye una grave vulneración al derecho a la salud y la vida, como lo afirmó la Corte Suprema de Chile. El máximo tribunal acogió un recurso de amparo interpuesto por un padre de Isla de Maipo, que mantenía en su casa plantas de cannabis con la que fabricaba un medicamento para tratar a su hijo que padece el síndrome de West, considerando que una interrupción de ese tratamiento puede causar incluso la muerte del menor. Ha sido la Corte Suprema de Chile la que, desde el año 2015, ha sido clara en refrendar, una y otra vez. el derecho de los pacientes a cultivar cannabis para fines medicinales. Día a día miles de familias chilenas viven con el temor a ser víctimas de las incautaciones que implican estos procedimientos policiales; además de enfrentar difíciles condiciones de salud, se sienten amenazadas por un Estado que los persigue, en vez de brindarles el apoyo que merecen en el ejercicio de este derecho. Pese a esta indigna situación, estas familias no dejarán de cultivar las plantas que han mejorado la calidad de vida de alguno de sus miembros y el Estado no puede obviar esta realidad. Por todo lo expuesto, urge avanzar con la #LeyCultivoSeguro, brindando así la calma y seguridad que los pacientes merecen, respetando su autonomía y soberanía personal en la gestión de su salud y bienestar.

Fundación Daya

Instituto Chileno de Fenomenología Médica

Fundación Mamá Cultiva

Fundación Cannabimed

Fundación Tricoma

Dr. Ramiro Zepeda, Doctor en Farmacología, U. de Chile,PhD, MHA,MBA, Frente Amplio de Salud.

Dr. Rodrigo Díaz Viciedo, Químico Farmacéutico Universidad de Valparaíso, Doctor en Ciencias Farmacéuticas Universidad Complutense de Madrid, Académico Universidad de Valparaíso.

Dr. Ivo Vukusich, Director Instituto de Fenomenología Médica, Frente Amplio de Salud.

Dr. Mauricio Purto, Médico Cirujano Pontificia Universidad Católica, PUC.

Dr. Patricio Moyano Pizarro, Médico Cirujano, Post becado; instructor ATLS y phTLS ; ex director Hospital Juan Noé Crevani de Arica; ex director Unidad de Emergencia de Arica; ex Director del Servicio Médico Legal de Arica. Médico Fundación Daya.

Jorge Harán, Neurólogo Adultos, Universidad de Chile, Médico Fundación Daya.

Guillermo Fariña, Neurólogo Infantil, Universidad de Chile, Médico Fundación Daya.

Pablo Moche, Médico internista con orientación antroposófica.

María José Díaz, Médica salubrista, Frente Amplio de Salud.

Nora Cardozo, Dermatóloga, Médico Cirujano Fundación Daya Chillán.

Patricio Donaire, Medicina familiar y comunitaria, Universidad de Valparaíso.

Juan Vukusich, Médico Psiquiatra, Universidad de Chile.

Leticia Álvarez, Médico Psiquiatra, Universidad de Chile.

Diego Cruz, Médico Cirujano Universidad de Santiago de Chile, USACH y especialista en medicina cannábica de Fundación Daya.

Antonieta Valenzuela, Médico Cirujano de U. Autónoma de Chile y especialista en medicina cannábica de Fundación Daya.

Karina Vergara, Bióloga de la Pontificia Universidad Católica,  Máster en Ciencias de la Universidad de Barcelona, Cataluña, España  y Coordinadora de Investigación en Fundación Daya.

Alejandra Ahumada, Química Farmacéutica de la Universidad Andrés Bello, Perito Químico en Cannabis de la Defensoría Metropolitana y Directora Técnica de Fundación Daya.

Marilúz Chaparro, Médico Cirujano, Escuela Latinoamericana de Medicina, Universidad de La Habana, Médico Fundación Daya Talca y Chillán.

Daniela Campos Chartier, Médico Cirujano Universidad de Talca, Médico de Fundación Daya Talca.

Helen Castro Carreño, Médico Cirujano Universidad de Talca, médico de Fundación Daya Talca.

Carlos Valenzuela Sagredo, Médico Cirujano Universidad de Antofagasta, Médico Fundación Cannabimed y Fundación Daya Quilpué.

Paúl Uzho Cabrera, Médico Cirujano Fundación Daya Arica.

Ismael Vicencio, Médico Cirujano Fundación Daya Calama.

Sebastián Zelada, Médico Cirujano Fundación Daya Calama.

Felipe Munizaga, Médico Cirujano Universidad de Antofagasta, Médico de Fundación Daya Antofagasta.

Alicia González, Médico Cirujano Universidad de Antofagasta, Médico de Fundación Daya Antofagasta.

Pablo Quintana, Médico Cirujano Universidad de Antofagasta, Médico de Fundación Daya Antofagasta.

Gabriela Gamboa,  Médico Cirujano Fundación Daya Coquimbo.

Melissa Cifuentes, Médico Cirujano  Fundación Daya Quinta Costa.

Daniela Fuentes, Médico Cirujano Fundación Daya Quinta Costa.

Gustavo Campos, Médico Cirujano Fundación Daya Quilpué.

Diego Lagos, Médico Cirujano, Fundación Daya.

Felipe Silva, Médico Cirujano Universidad Autónoma, Médico Veterinario Universidad de Concepción, Médico de Fundación Daya Linares.

Jonathan Norambuena, Médico Cirujano Universidad de Valparaíso, Médico de Fundación Daya Linares.

Hernán Sepúlveda, Médico Cirujano Fundación Daya Linares.

Daniel Guzmán, Médico Cirujano Universidad de Guayaquil, Ecuador, Médico de Fundación Daya Linares.

Marcelo Verdugo, Médico Cirujano Fundación Daya Chillán.

Víctor Orrego, Médico Cirujano Universidad Mayor, Médico Fundación Daya.

Álvaro Insulza, Médico Cirujano Universidad del Desarrollo, Médico de Fundación Daya Los Lagos.

Pablo Morales, Médico Cirujano Fundación Daya Los Lagos.

Rodrigo Araya, Médico Cirujano Fundación Daya Aysén.

Andrea Ibaceta, Médico Cirujano Fundación Daya Aysén.

Carlos Vergara, Médico Cirujano Fundación Daya Aysén.

Ramón Lobos, Médico Cirujano Fundación Daya Punta Arenas.

Juan Moreno, Médico Cirujano Fundación Daya Puerto Natales.

Cristian Higgins, Médico Cirujano Fundación Daya Puerto Natales.

Simón Ríos, Médico Cirujano Fundación Daya Puerto Natales.

Julie De León, Médico Cirujano Fundación Daya Puerto Natales.

Nicol Salvatierra, Médico Cirujano Fundación Daya Concepción.

Tarek Hadwa, Médico Cirujano, Universidad del Mar.

Ricardo Pérez, Cirujano Dentista, Universidad de Chile.

Alba González, Enfermera, Universidad de Chile.

Michelle Tiffou, Psicóloga, Máster en Psicología Clínica, Universidad Andrés Bello, Terapeuta floral sistema Bach.

Javier Villalobos, Psicólogo, Universidad Católica del Norte, Psico-oncólogo, Universidad de Valencia.

Leslie Cortes, Psicóloga, Universidad Católica del Norte.

Francisca Leppe, Licenciada en Psicología Universidad Católica del Norte, Antofagasta.

Jody Harper, Psicóloga, Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC.

Elisa Aguirre, Psicóloga, Universidad Central.

Paola Aguirre, Psicóloga, Universidad Andrés Bello.

María Oliva, Psicóloga, Universidad de Valparaíso.

Ignacio Jaramillo, Psicólogo, Universidad Central.

Constanza Miranda, Psicóloga, Universidad del Pacífico.

Andrés Fuentes, Kinesiólogo, Universidad Santo Tomás.

Isabel Jorquera, Kinesióloga, Universidad de Antofagasta.

Oscar Alcaíno, Kinesiólogo, Universidad de Antofagasta.

Constanza Lafuente, Kinesióloga, Universidad Andrés Bello, Acupunturista acreditada por MINSAL.
Gisella Johnson, Licenciada en Nutrición Humana Universidad de Valparaíso.
Solange Reyes, Terapeuta ocupacional, Universidad UCINF.
Ana Valenzuela, Terapeuta floral, IDMA.
Tomás Oyarce, Terapeuta naturista. 

Andrea Pino H, Médico Cirujana Universidad Católica de Chile año 1979