El pasado martes 10 de abril la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados puso en tabla el proyecto #LeyCultivoSeguro, modificación al Código Sanitario que permitirá que la receta médica sea una autorización suficiente para el autocultivo y cosecha personal de cannabis, para limitar las facultades de detención o incautación, cuando no hay antecedentes de tráfico. La iniciativa discutida en Sala fue aprobada de manera general con 103 votos a favor y solo un voto en contra, de la diputada de Renovación Nacional Camila Flores, además de 11 abstenciones.

Durante la sesión expuso la Subsecretaria de Salud, Paula Daza, quien expuso sobre el uso medicinal del cannabis y afirmó que “queremos responder a las miles de familias que han tenido que recurrir al cannabis ante la ineficacia de los tratamientos convencionales”. Si bien la Subsecretaria se refirió principalmente a los medicamentos y no a las indicaciones hechas al proyecto, ante las preguntas de los parlamentarios comentó que “para el autocultivo debe haber una regulación y participación de la autoridad sanitaria”.

Como Fundación Daya nos alegran las palabras de la Subsecretaria, en representación del Ejecutivo, porque justamente ese es el espíritu al que apunta la #LeyCultivoSeguro, una regulación al autocultivo y un incentivo para que las personas realicen su tratamiento con acompañamiento médico, y así hagan un uso racional, seguro y eficaz del fármaco.

Los parlamentarios y el Ejecutivo pueden incorporar indicaciones hasta el 4 de mayo, las que se discutirán a total despacho durante la sesión del 8 de mayo, para luego volver nuevamente a la Sala Plena de la Cámara de Diputados.

Sobre el objetivo del proyecto, el diputado Víctor Torres recordó que “este proyecto no busca transformar el autocultivo en fármaco, sino que proteger a las familias que hoy necesitan de esta medicina y evitar que sus plantas sean incautadas.”